
Cuando Bay Path abrió sus puertas a los estudiantes en el centro de Springfield en 1897, tenía un objetivo muy claro: ofrecer una educación práctica, accesible y orientada al desarrollo profesional para responder a las necesidades de empresas, organizaciones y comunidades. Desde sus inicios, Bay Path se ha distinguido por su espíritu emprendedor, ampliando constantemente los límites de la experiencia académica para adaptarse a las necesidades de sus estudiantes y encaminarlos hacia el éxito. Ese compromiso continúa hasta el día de hoy.
Hoy, ese espíritu y esa filosofía son más importantes que nunca en la educación superior. En Bay Path, no es solo la cantidad y diversidad de nuestros programas de nivel subgraduado y graduado lo que nos distingue —aunque contamos con una amplia oferta—, sino nuestra capacidad para conectar el aula con el aprendizaje, el liderazgo, la experiencia y la trayectoria profesional. Esa conexión es el fundamento de lo que mejor sabemos hacer. Sabemos cuál es el trabajo que debemos realizar.
Durante la ceremonia de graduación, después de recibir sus diplomas, los graduados pasan bajo un estandarte con el lema de la universidad, Carpe Diem: Aprovecha el día. Pero nuestros estudiantes saben que es mucho más que eso: aprovechan este día, aprovechan este momento. Entonces sabemos que hemos cumplido con nuestra misión.